La celebración que tras años de dominación se remitió al ámbito privado en la capital provincial, poco a poco fue recuperada en el espacio público por la organización barrial que reunió además a los pueblos coyas y guaraníes antes distanciados. “Poco a poco estamos recuperando lo que es nuestro, por eso agradezcamos a la Pachamama”, expresó tras realizar una de las ofrendas centrales Milagro Sala.
La ceremonia, que se extenderá por las distintas localidades y miles de hogares durante todo el mes de agosto, es en homenaje a la Pachamama en el que se le agradece por todo lo brindado durante el año. Tiempo en el que la tierra debe descansar, según la cultura agraria y ancestral, para darle la oportunidad de que se recupere tras la cosecha y antes de iniciar la siembra, se la ofrenda con los mejores alimentos y bebidas.
Música, baile, mucho color y dos grandes fogatas anteceden el festejo en el que poco a poco desde los más ancianos hasta los más jóvenes van alimentando a la madre tierra a través de un hueco llamado corpacho o pacha. Maíz, papas, cordero, llama, pan, frutas y verduras son algunas de las comidas típicas y diarias con las que se alimenta a la pachamama durante esta celebración para homenajearla. Además se le ofrece coca, chicha, alcohol y otras bebidas.
“Tenemos fe que en algún momento vamos a recuperar toda nuestra tierra. No nos olvidemos que muchos de nosotros ya hablamos de lo que hacían los hermanos incas: que se acerca el Pachacuti, el Pachacuti de la luz y de la alegría, donde no van a haber malos pensamientos, donde no va a existir la maldad. A veces el ser humano está acostumbrado a existir en la maldad, pero se va a ir todo lo malo. Hace un rato venía entrando y escuchaba los sikuris y veía a los hermanos de los pueblos coyas y guaraníes. Sentía que había retrocedido 500 años, caminando por nuestra tierra, que vivíamos felices y que habíamos recuperado nuestra tierra. Compañeros, estamos recuperando poco a poco lo que es nuestro. Y por eso agradezcamos a la mamita Pachamama. No nos olvidemos que cuando vamos a dar de comer a nuestra mamita tierra, demos todo de corazón, lo que comemos y bebemos todos los días y sin pedir nada a cambio”, dijo Sala en el festejo.