
Las perspicacias desde los diferentes sectores políticos de San Miguel respecto de la polémica firma del intendente Joaquín De la Torre en una solicitada del año 1989 avalando la dictadura no se hicieron esperar. Opositores y oficialistas, con diferentes estrategias, buscaron sacar el mayor rédito de todo esto, y verse perjudicados de la forma menos comprometedora.
Entonces, con un contexto bastante tensionado, la sesión del 15 julio en el Honorable Concejo Deliberante comenzó con veintidós concejales presentes, y la lectura de una carta que enviaba el intendente de San Miguel a todos los integrantes del cuerpo. El encargado de leer la misiva fue el concejal Hugo Reberdito, quien dio por iniciada la jornada.
“Quiero nuevamente afirmar mi enérgico repudio contra la violación de los Derechos Humanos cometida durante la última dictadura militar”, enfatizó Reberdito, las palabras que eran del intendente De la Torre. “La Tortura, la apropiación de niños, la desaparición de personas y muchos otros crímenes, merecen mi mas firma rechazo”, explicaba la carta del Jefe comunal.
“Creo que actuación pública y política ha dado demasiadas muestras de cuáles son mis convicciones. A diferencia de otros, puedo demostrar una absoluta coherencia en mis actos de militancia y de política, que resultan totalmente contrarios a las imputaciones que pretenden realizar ciertos sectores”, sostiene De la Torre, durante el inicio del segundo párrafo del texto.
De todas formas, luego de haber hecho mención a su reputación personal e individual, recurrió al apoyo brindado por uno de los sectores más significativos de contraposición con la última dictadura militar, las Madres de Plaza de Mayo, en particular Beba Córdoba, quien le envió una carta al intendente recordando su solidaridad para con su familia durante aquella época siniestra.
“Respecto a mi actuación privada, y como nadie es buen juez de sus intenciones, me remito a la carta que me han enviado en estos días Fernando Córdoba y su madre, Beba. Estos viejos amigos míos han tenido la enorme desgracia de haber perdido un hermano e hijo, Palito (Pablo), por quien yo sentía una profunda admiración. La carta que me han dirigido me emociona y me conmueve, y no se cuantos de los que hoy pretenden levantar un dedo acusador pueden presentar un testimonio semejante”, finalizó el intendente.
Inmediatamente después de la lectura de aquella carta, se alzaron las voces de quienes apoyaban a De la Torre incluso antes de dicha lectura, entre los que se encontraban los concejales Guillermo Sánchez, Pedro Croce, Martín Tuma, Orlando López, Elvio Sosa, Enrique Tronceda, Stella Repetto, Maria Serrano, Edith Cardozo, Fabio Petracca y Silvina Adamo. En tanto, Máximo Luppino, presidente del Honorable Concejo Deliberante, quien a su vez ya había enviado una misiva en apoyo al intendente, también manifestó su colaboración para con la causa.
Luego, cuando fue el turno de los bloques opositores tomó la palabra Julio Novo para hacer público su pedido de aclaración al intendente, donde solicitaba las explicaciones pertinentes al caso, aunque luego de haberse leído la carta donde el Jefe comunal ratificaba sus valores, decidió, por motivación personal, enviar dicho proyecto a archivo.
En tanto, el bloque que responde a Franco La Porta, del Frente para la Victoria, encabezados por Carlos Coronel, solicitaron, primero públicamente, y luego en la sesión del Concejo Deliberante, las explicaciones correspondientes al caso por parte del intendente, aunque enfatizaron que “esperaban la aparición pública, más allá de la aclaración escrita”.
A su vez, en la sesión del Concejo repitieron que criticaron a aquellos concejales que “se negaron a firmar el proyecto de declaración, porque es algo que el pueblo de San Miguel necesita saber”. Aunque se volvió a reafirmar el objetivo principal de lo que estaban criticando, que es la dictadura militar, y enfatizaron el repudio a los hechos ocurridos durante aquel gobierno de facto.
Sin embargo, así como ocurriría con el concejal Julio Novo, el bloque del Frente para la Victoria decidió enviar a archivo aquel proyecto de declaración donde criticaban la firma del intendente en la mencionada solicitada. El propio Coronel transmitió la decisión, y fue reconocido por Reberdito, quien, a su vez, le manifestó su agradecimiento “por haber recapacitado en este tema”.
Finalmente, en un clima que no dejaba de ser tenso por las diferentes suspicacias que puedan llegar a generar las diferentes declaraciones y versiones de los hechos, más allá de las decisiones tomadas, se cerró ese tema, aunque, en contraste con la mayoría de los bloques donde parecía, aunque sea, haber cierta consolidación interna, se pudo apreciar una expresión de incomodidad en la concejal Angélica Fernández, quien no pudo tomar la palabra en nombre de su unidad cuando ella lo solicitó.
El Nobel para las Abuelas
Más tarde, durante la misma sesión, el Honorable Concejo Deliberante decidió la aprobación del proyecto de Declaración en el cual se promueve la aceptación del Comité del Premio Nobel de la Paz a la candidatura de las Abuelas de Plaza de Mayo, que proponen las comisiones de Cultura y Educación, Derechos Humanos e Interpretación, Reglamento y Asuntos Legales.
Dicho proyecto había sido enviado a la Comisión de Cultura y Educación por propuesta del concejal Elvio Sosa, quien sostenía que la mención “debía ser enriquecida”. Así, finalmente, en la última sesión, se decidió aprobar el proyecto de declaración que había puesto en escena Carlos Coronel, hacía unas jornadas antes.
Sin dudas, la propuesta de Coronel, que había sido acusada de “copia textual de una nota de la página web de ámbito financiero”, no pudo encontrar aquel “enriquecimiento” que solicitaba Sosa, siendo que se trataba de un simple apoyo –o no– a la postulación de las Abuelas de Plaza de Mayo para el premio Nobel de la Paz. Finalmente, fue aprobado como estaba.
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