San Miguel   BUSCADOR
  T.19° H.94% S.T.21°       
Opciones Avanzadas
 
   Jueves, 23 de Noviembre de 2017
Opinión 
Edición: 1117 - Fecha: 24 de Sep, del 2007
Una fábula pertinente

Hace muchos años, cuando las escuelas educaban seriamente, cuando los docentes no hacían “fiestas familiares” con strippers y se respetaba a los profesores porque con su conducta impo-nían respeto, nuestros maestros nos enseñaban fábulas.

     Era una forma de ejercitarnos en el manejo del lenguaje a la vez que nos daban lecciones morales, porque todavía podían hacerlo. Hace mucho que dejé la escuela y no se, a ciencia cierta, si todavía se enseñan fábulas, pero cuando escucho el lenguaje de los adolescentes y veo su calidad ética sospecho que esa práctica pertenece al tiempo del olvido.

    Las fábulas, que tenían gran prestigio en el mundo antiguo, suelen ser historias muy simples, pero obligan a reflexionar (otra de las actividades que parece haber caído en desuso).

    Pero estando en medio de las elecciones provinciales y teniendo en el horizonte cercano una elección nacional, creo que puede ser útil que reflexionemos… usando una fábula muy antigua. Está registrada en la Biblia y tiene más de tres mil años, pero no ha perdido vigencia y luce como el primer día.
Situémonos en el momento histórico: El pueblo estaba agitado, el viejo y querido caudillo había muerto y la transición era conflictiva porque lo tenía que suceder un cuerpo colegiado de setenta miembros.

    Pero uno de ellos, lleno de ambición y sin escrúpulos, arengaba al pueblo para quedar como único gobernante y, pasando de la palabra a los hechos, contrató a un grupo de matones para que asesinara a los otros candidatos y pudiera lograr el poder total. Uno de sus posibles rivales pudo librarse de la muerte, y se dirigió al pueblo contando esta fábula:
En cierta ocasión los árboles quisieron tener rey, y le pidieron al olivo que fuera su rey. Pero el olivo les dijo que no, pues para ser rey de los árboles tendría que dejar de dar aceite, el cual sirve para honrar tanto a los hombres como a Dios. Entonces los árboles le pidieron a la higuera que fuera su rey. Pero la higuera les dijo que no, pues para ser rey de los árboles tendría que dejar de dar sus dulces y sabrosos higos.

    Entonces los árboles le pidieron a la vid que fuera su rey. Pero la vid les dijo que no, pues para ser rey de los árboles tendría que dejar de dar su vino, el cual sirve para alegrar tanto a los hombres como a Dios.

    Por fin, los árboles le pidieron a un espino que fuera su rey. Y el espino les dijo que, si de veras querían que él fuera su rey, todos tendrían que ponerse bajo su sombra; pero si no querían que él fuera su rey, saldría de él un fuego que destruiría los cedros del Líbano.

    Hasta aquí la antigua fábula y cada uno sacará sus conclusiones. Pero voy a ceder a la tentación de contarles algunas de mis reflexiones.

    No es fortuito que haya recordado esta fábula, como todos sabemos nuestra capa-cidad asociativa es fundamental en el desarrollo del pensamiento. La historia reapareció en mi memoria por libre asociación cuando estaba viendo y escuchando a algunos de nuestros candidatos que, frente a las cámaras de televisión, engolaban la voz y endurecían el gesto para decir vacuidades, desa-rrollar argumentos me-diocres y hacer gala de una supina ignorancia sobre temas fundam-entales. Había ata-ques a los opo-sitores a granel, pero ni una sola mención a un programa de go-bierno orgánico o a una plataforma de gobierno que pueda servir de posterior control a los votantes.

    Y pensé en lo peligroso que es otorgarle el poder a quienes no sabemos muy bien que logros han tenido en su vida personal o profesional. Porque cualquier empresa, para contratar un gerente, analiza concienzu-damente su currículo y evalúa sus capacidades y éxitos anteriores. Y para gobernar se necesita hacer el mismo análisis, porque todos sabemos lo que sucede cuando los improvisados gobiernan. Y seguí pensando en los riesgos que corre la sociedad si quienes tienen que regir su destino carecen de ideas claras, programas coherentes, argumentos sólidos y proyectos concretos.

    Los mediocres son peligrosos porque siempre buscarán el poder hegemónico, despreciarán las libertades individuales, denostarán al periodismo, falsearán las estadísticas y desembocarán en el autoritarismo. Clamarán, como el espino, que todos se cobijen debajo de su sombra, porque su única meta es el poder. Y no hay nada más terrible que ambicionar el poder por el poder mismo.

    Salvador Dellutri

 

VERSIÓN IMPRESA

 

 ENCUESTA
¿que opinas sobre los próximos aumentos que se aplicaran en 2018?
Es justo
Injusto
Votar  Ver resultados  Opiná:Foro
 
 AUSPICIANTES

 

 
 
 Mas Noticias
Administrador del Sitio: Jairo Valencia
Director: José Valencia    Relacionista: Luis Molina E.    Diseño y Programación Web: Diosquez Fernando
Tel: (54-11) 44552022 |  Dirección: Blasco Ibañez 1846 Distrito de San Miguel, Provincia de Buenos Aires, Republica Argentina.  |  E-Mail: info@aquilanoticia.com
www.aquilanoticia.com, Todos los derechos Reservados , Prohibida su reproducción parcial o total sin la autorización de aquilanoticia.com