San Miguel   BUSCADOR
  T.19° H.94% S.T.21°       
Opciones Avanzadas
 
   Jueves, 23 de Noviembre de 2017
Opinión 
Edición: 524 - Fecha: 7 de Feb, del 2005
Asumió Bush... ¡Qué Dios nos ayude!

Una hábil manipulación del miedo y la información le permitió a George Bush asumir por segunda vez la presidencia de los Estados Unidos.

     Cuando todos esperaban un moderado viraje en la política exterior, el discurso de asunción, una pieza antológica de patoterismo internacional, anunció al mundo la continuidad y acentuación de la política gangsteril que caracterizó el primer período presidencial. Fue un discurso engañoso donde utilizando grandes palabras como “libertad” o “democracia” asumió abiertamente el papel de sheriff de la humanidad.

    Entre otras cosas dijo: Es la política de Estados Unidos buscar y respaldar el crecimiento de movimientos e instituciones democráticas en cada nación y cultura, con el objetivo supremo de poner fin a la tiranía en nuestro mundo. Afganistán e Irak son testigos de lo que significa “respaldar” en el lenguaje texano de George Bush y su equipo de trabajo: Entrar a sangre y fuego atropellando y destruyendo pueblos y culturas enteras, apoderarse de los bienes que les son necesarios, humillar a la gente y sembrar el terror y la muerte.

    Puso de manifiesto un asombroso nivel de hipocresía cuando afirmó su decisión de acabar con tiranía en el mundo. Los latinoamericanos somos testigos de que Estados Unidos, y en especial el Partido Republicano, apoyó en el pasado los totalitarismos más sangrientos de nuestro continente y entrenó en sus escuelas a los torturadores.

    Pero en otro tramo del discurso la amenaza bélica fue más directa. Dijo: nos defenderemos y defenderemos a nuestros amigos cuando sea necesario. Y nuevamente hay que recordar que “defenderse” en el diccionario texano es, con el pretexto de terminar con inexistentes armas de destrucción masiva, intervenir las naciones de las que pueden sacar provecho.

    El único detalle alentador en el fastuoso acto con que el imperio alardeó ante el mundo de su poderío fueron las manifestaciones de los disidentes. Muchos dieron la espalda cuando pasaba el cortejo presidencial, pero levantaban pancartas con la palabra “Mentiroso”. Otros, más exaltados, exhibian simbólicos ataúdes y reclamaban por la ocupación de Irak calificándola de guerra de ricos donde tienen que morir los pobres. Un destello de lucidez en medio de la frívola celebración.

    En un momento de su discurso Bush manifestó su disposición a profundizar internamente lo que llama “la sociedad de propietarios”. Con esta frase, de aparente uso interno, quiso significar que todo su esfuerzo estará destinado a que los norteamericanos puedan dirigir y decidir su propio destino. Pero detrás está su aspiración de constituir a su país en el patrón indiscutido del mundo, en el propietario de toda la humanidad.

    Ingenuamente el primer ministro británico Tony Blair quiso interpretar que Bush buscará en el futuro mayor consenso internacional. Mucho más realista fue la visión de el presidente francés Jacques Chirac que exigió mayor respeto. Pero una abrumadora mayoría del tercer mundo miró con profundo desagrado la reelección y escuchó atemorizado el discurso inaugural de este segundo período.

    La designación de Condoleezza Rice como secretaria de Estado es una señal que define el sentido de la futura política republicana. La afro americana representa los intereses petroleros que rodean al actual presidente, fue una de las más fervientes impulsoras de la invasión a Irak y tiene en la mira a varios países como futuros objetivos.

    Luego de escuchar este discurso, por momentos escalofriante, queda claro que el mundo sigue en mano de unos pocos, cada vez menos, que esgrimiendo el tema de la globalización continúan enriqueciéndose a costa de la miseria y la pobreza de los países periféricos. Poco podemos esperar de quienes han dado muestras en el pasado de su desprecio por las leyes internacionales y siguen utilizando la fuerza para imponer su primacía.

    Todo el acto estuvo enmarcado por oraciones y alusiones religiosas. Bush y su gente son fundamentalistas que se siente iluminados por Dios para llevar a cabo su cruzada, sin darse cuenta que están haciendo todo lo contrario de lo que enseñó el Señor que ellos invocan. Este es el aspecto más riesgoso de esta administración, sobre el cual hay que prestar mucha atención. La experiencia demuestra que la suma del poder en manos de un fundamentalista es peligrosa.
George Bush terminó su juramente diciendo “que Dios me ayude”. Que Dios nos ayude a nosotros.

 

VERSIÓN IMPRESA

 

 ENCUESTA
¿que opinas sobre los próximos aumentos que se aplicaran en 2018?
Es justo
Injusto
Votar  Ver resultados  Opiná:Foro
 
 AUSPICIANTES

 

 
 
 Mas Noticias
Administrador del Sitio: Jairo Valencia
Director: José Valencia    Relacionista: Luis Molina E.    Diseño y Programación Web: Diosquez Fernando
Tel: (54-11) 44552022 |  Dirección: Blasco Ibañez 1846 Distrito de San Miguel, Provincia de Buenos Aires, Republica Argentina.  |  E-Mail: info@aquilanoticia.com
www.aquilanoticia.com, Todos los derechos Reservados , Prohibida su reproducción parcial o total sin la autorización de aquilanoticia.com