San Miguel   BUSCADOR
  T.19° H.94% S.T.21°       
Opciones Avanzadas
 
   Viernes, 24 de Noviembre de 2017
Opinión 
Edición: 360 - Fecha: 29 de Abr, del 2004
Los libros y el futuro

Hace treinta años que este suceso cultural, único en Latinoamérica por la cantidad de expositores y la afluencia de visitantes, nos convoca para que entremos en contacto directo con esos portadores de la cultura que son los libros.

     Jorge Luis Borges decía en una de sus conferencias: De los diversos instrumentos del hombre, el más asombroso es, sin duda, el libro. Los demás son extensiones de su cuerpo. El microscopio, el telescopio, son extensiones de su vista; el teléfono es la extensión de la voz; luego tenemos el arado y la espada, extensiones de su brazo. Pero el libro es otra cosa: el libro es una extensión de la memoria y de la imaginación.
Los grandes maestros orales de la antigüedad pudieron llegar hasta nosotros porque la magia de la palabra escrita los arrancó de su limitada temporalidad para proyectarlos en el tiempo. Gracias al meduloso trabajo de Platón podemos palpitar con el pensamiento de Sócrates y sabemos de las palabras y los hechos de Jesucristo porque los evangelistas dejaron testimonio escrito.

     Cuando el escritor encara un nuevo trabajo siente el vértigo de la página en blanco porque sabe que aquello que escriba quedará fijo en el papel y comenzará un vuelo impredecible, atravesando tiempo y espacio, para encontrarse con los anónimos lectores. Nunca sabrá el alcance de su obra y solo tendrá un pálido reflejo de los logros cuando algún lector audaz le comente las vivencias que logró despertar en él.
Para el lector cada libro representa una aventura. Silenciosamente al deslizar las páginas establece comunicación con alguien que dejó un mensaje para él. Abre los ensayos de Montaigne y, aunque el escritor haya desaparecido hace siglos, su pensamiento vuelve a vibrar a través de las palabras y se comunica superando la tiranía inexorable del tiempo.

    Cervantes a cinco siglos de distancia, en una sociedad robotizada y decadente todavía nos brinda el privilegio de reír, soñar y hasta llorar con el Quijote. Desde Las Mil y Una Noches los anónimos árabes nos transportan en sus alfombras mágicas al mundo misterioso de las botellas y lámparas que encierran genios, las cuevas cargadas de tesoros y las mágicas palabras que son picaportes a la felicidad. Alejandro Dumas nos convoca a las intrigas palaciegas resueltas siempre con las certeras estocadas de sus inolvidables mosqueteros. Güiraldes nos lleva a recorrer la pampa de la mano de Don Segundo, Quevedo nos emociona con sus sonetos, acompañamos a Dante en su descenso al infierno y su ascenso al paraíso, Homero nos embarca en la aventura de Ulises mientras los dioses nos perturban con sus caprichos y Ricardo Palma nos lleva a recorrer la Lima colonial. Todos ellos pasaron, han muerto, pero su palabra perdura y sus emociones reviven cada vez que tomamos el libro y lo abrimos. ¡Ese es su tremendo misterio!

    Misterio al que accedemos cuando en nuestra infancia trabajosamente aprendemos a descifrar el sentido de las letras y las palabras. Allí se nos otorgan las herramientas que nos permitirán, si tenemos voluntad, transitar un camino de crecimiento intelectual y espiritual. Pero todo depende de nosotros.

    Para quienes sabemos el valor del libro la Feria es un rito ineludible. Pero nos preguntamos si lo será para las próximas generaciones. Y no porque el libro vaya a desaparecer, sino por el empobrecimiento cultural de nuestro pueblo. Hoy un adolescente se maneja con un vocabulario paupérrimo que ni siquiera le alcanza para comunicarse apropiadamente con sus pares. Un lenguaje perezoso, lleno de muletillas, anglicismo y “palabras comodines” que sirven para cualquier cosa. Apenas manejan setecientas palabras, de las cuales casi el cincuenta por ciento son extranjeras. Para leer el Quijote necesitan por lo menos dos mil setecientas y para entender una nota periodística se requiere conocer al menos mil ochocientos vocablos.

    La decadencia de la educación, la pobreza cultural de los maestros y la basura que se difunde diariamente por los medios está convirtiendo a la nueva generación en una masa informe, despersonalizada y sin identidad que es llevaba de aquí para allá de la mano de los “comunicadores sociales”.

    Hemos cambiado a Miguel de Cervantes por Jorge Rial, a Jorge Luis Borges por Mauro Viale y a Federico García Lorca por Silvia Suller. Los grandes intereses económicos internacionales y los políticos locales están contentos: se está forjando el imbécil que necesitan para seguir sometiendo y engañando.

    Si no hacemos algo este santuario que hoy es la Feria del Libro se irá lentamente despoblando. Será un recuerdo remoto de un país que alguna vez pensó, de un pueblo que fue culto, que alguna vez generó Premios Novel, que alguna vez lideró culturalmente a América Latina... que alguna vez existió.

    Salvador Dellutri

 

VERSIÓN IMPRESA

 

 ENCUESTA
¿que opinas sobre los próximos aumentos que se aplicaran en 2018?
Es justo
Injusto
Votar  Ver resultados  Opiná:Foro
 
 AUSPICIANTES

 

 
 
 Mas Noticias
Administrador del Sitio: Jairo Valencia
Director: José Valencia    Relacionista: Luis Molina E.    Diseño y Programación Web: Diosquez Fernando
Tel: (54-11) 44552022 |  Dirección: Blasco Ibañez 1846 Distrito de San Miguel, Provincia de Buenos Aires, Republica Argentina.  |  E-Mail: info@aquilanoticia.com
www.aquilanoticia.com, Todos los derechos Reservados , Prohibida su reproducción parcial o total sin la autorización de aquilanoticia.com