Una vez que la formación detuvo los motores, los ladrones subieron a los vagones para hacerse de las propiedades ajenas, mientras amenazaban a punta de pistola.
Este hecho, que no tiene precedentes en cualquier crónica policial, es investigado por la policía departamental de Pilar.
¿El robo fue pura casualidad o hubo complicidad con el maquinista?