San Miguel   BUSCADOR
  T.19° H.94% S.T.21°       
Opciones Avanzadas
 
   Viernes, 24 de Noviembre de 2017
Opinión 
Edición: 1294 - Fecha: 11 de Jun, del 2008
La democracia, una promesa postergada

La Argentina vive una suerte de esquizofrenia debida a la diferencia entre los datos oficiales, que hablan de una supuesta prosperidad económica y la realidad que se vive.

     El fortalecimiento excesivo del Poder Ejecutivo, la débil presencia parlamentaria y el desinterés de la ciudadanía sobre los destinos de la Nación., muestran que la democracia es una promesa postergada. Está herida de muerte por la desigualdad en la distribución de posibilidades, la ausencia de la crítica ciudadana, la falta de autocrítica de los gobernantes, que con su soberbia los llevan a considerarse incuestionables.
El ciudadano vive una crisis de identidad y se desentiende del compromiso político; su actitud obedece a la corrupción de la política y al espíritu de los tiempos que es el individualismo. Existe un vaciamiento cultural con la consecuente desaparición de los símbolos fundacionales como las tradiciones y los modelos que sirvieron de guía a los
hombres de la historia.
Hoy la ciudad es un lugar vació entre el hogar y el trabajo, sin significación propia, situación que también se vive en el resto del mundo, consecuencia de la explosión demográfica, el avance descontrolado de la tecnología y de la informática, las han convirtieron en espacios virtuales y fríos.
El hombre argentino ha perdido su país.La posesión verdadera es una aventura personal, vinculada con la imaginación que nace de sus leyendas, secretos y sus vivencias telúricas. Desconoce que la historia de un país es el pasado que continúa en el presente.
Los políticos de la generación del 80 vivían las instancias que narré: después de ellos ya no se intento soñar con un país grandioso ni acrecentar sus símbolos y valores, en los momentos que se viven han perdido esa mística y solo los obsesiona la acumulación de poder, ser demagógicos y pragmáticos. Buscan resultados inmediatos y son incapaces de concebir un país progresista. Padecen de un autismo crónico que les impide ver más allá de sus narices y de sus bolsillos.
El país ha vivido en los últimos sesenta años bajo un discurso político falso, lo datos que arrojan los economistas y los gobernantes no condicen con la realidad social, hay una discrepancia entre el ingreso medio de las personas y la capacidad de acceso a los bienes y servicios. La democracia ha perdido el valor de la igualdad, se ha convertido solo en un sistema electoral, al que muchos ciudadanos, al no sentirse implicados en la toma de desiciones, se alejan de las urnas.
Un Estado democrático debe asegurar la igualdad de base en el que todos los ciudadanos puedan contar con los elementos mínimos para su existencia como vivienda, seguridad, salud, educación y alimentación. En suma: no se puede hablar de democracia hasta que no exista una justa distribución de las posibilidades y de las riquezas.
Debe existir un principio de igualdad de condiciones en el orden de competencia en el mercado, algo completamente ajeno a la realidad social. El capitalismo conspira contra la realización de una democracia auténtica. Lo que solo importa es el desarrollo de la productividad, lo humano es dejado de lado: el individuo solo interesa como instrumento de la producción y se abandona su elevación ética. La esencia del capitalismo es incompatible con la dimensión espiritual del hombre.
Las sociedades que nos precedieron, tenían una relación con el pasado y con el futuro. El pasado le daba los elementos para comprender el presente, había certezas heredadas del pasado y con la idea del progreso miraban al futuro. En las sociedades actuales, el debate entre pasado y futuro esta en crisis. Vivimos un presentismo, producto de la información instantánea: estamos en un espacio común con un tiempo real. Es algo totalmente nuevo para la especie humana, vivimos una relación desestabilizante con el tiempo, esta es una de las razones de la crisis política que sufre el país y confunde el sentido de la democracia.
Una Democracia debe ser muy exigente consigo misma, de lo contrario comienza a declinar. Es un espacio de conflicto y contradicción, no es la muerte de la política, su muerte se produce cuando existe una única opinión. La democracia es pluralidad y conflicto, así como la vida es una contradicción permanente.

    Guillermo Vadillo

 

VERSIÓN IMPRESA

 

 ENCUESTA
¿que opinas sobre los próximos aumentos que se aplicaran en 2018?
Es justo
Injusto
Votar  Ver resultados  Opiná:Foro
 
 AUSPICIANTES

 

 
 
 Mas Noticias
Administrador del Sitio: Jairo Valencia
Director: José Valencia    Relacionista: Luis Molina E.    Diseño y Programación Web: Diosquez Fernando
Tel: (54-11) 44552022 |  Dirección: Blasco Ibañez 1846 Distrito de San Miguel, Provincia de Buenos Aires, Republica Argentina.  |  E-Mail: info@aquilanoticia.com
www.aquilanoticia.com, Todos los derechos Reservados , Prohibida su reproducción parcial o total sin la autorización de aquilanoticia.com