San Miguel   BUSCADOR
  T.19° H.94% S.T.21°       
Opciones Avanzadas
 
   Jueves, 23 de Noviembre de 2017
Opinión 
Edición: 1143 - Fecha: 1 de Nov, del 2007
El caso Von Wernich

El tribunal Oral en lo Criminal Nº 1 de la ciudad de La Plata condenó el 9 de octubre al sacerdote Christian Federico Von Wernich a la pena de reclusión e inhabilitación perpetua por homicidios, tormentos y privación ilegítima de la libertad, delitos de lesa humanidad cometidos en el marco del genocidio que tuvo lugar en la Argentina durante el gobierno militar.

     Von Wernich nació en San Isidro, provincia de Buenos Aires en 1938, perteneciente a una acaudalada familia de la ciudad de Concordia (Provincia de Entre Rios), en esa localidad realizó sus primeros estudios. En su juventud se trasladó a California (Estados Unidos), donde permaneció un tiempo, aprendiendo inglés e inclinándose por los estudios de administración de empresas.

     Las versiones recogidas indican su inclinación por la vida fastuosa y frívola aún durante sus estudios en el seminario. En la década del 70, sus amigos frente a la forma que gastaba el dinero lo apodaban “El Conde” o “El Duque”.

     Su ordenación sacerdotal fue en 1978 cuando contaba 38 años, después de haber transitado por diversos seminarios donde más de un obispo - como fue el caso de Tortolo en Paraná - se negaban a ordenarlo, su personalidad no los convencía, más tarde el Obispo de 9 de Julio, Alejo Gilligan, hombre ingenuo lo ordena quedando asignado a esa diócesis.

     Un dato interesante lo constituye el presbítero Sánchez Abelenda, Decano de la Facultad de Filosofía de la Universidad de Buenos Aires en 1974, le certificó a Von Wernich la aprobación de materias de filosofía que nunca había cursado, esto le permitió su ordenación.

     Ejerció su ministerio en tres ciudades: 25 de mayo, 9 de julio y Norberto de la Riestra, llamaba la atención en la población su ideología reaccionaria, su estilo de vida desenfadado, el uso de potentes automóviles, sus gustos mundanos y sus frecuentes viajes al exterior. Sus obligaciones clericales, lo mostraban como un sacerdote formal y sacramental, sin ninguna vivencia espiritual. Solía decir a sus amigos que su opción al sacerdocio se debió a que se trabaja solo los domingos y se descansa el resto de la semana.

     En 1976 es designado por el ex jefe de la Policía de Buenos Aires Juan Ramón Camps oficial subinspector para desempeñarse como capellán y conforme con lo dispuesto por el Arzobispo de Buenos Aires monseñor Plaza, se transformó durante la represión en el sacerdote de confianza de Camps, siendo cómplice de sus delitos. .

     En 1984, ya en democracia, Von Wernich fue detenido, más tarde obtuvo la libertad condicional. Se fugó a Chile donde cambio su identidad, así logró eludir la acción de la Justicia por varios años
Al ser condenado Von Wernich, originó un elemento conflictivo en la comunidad católica en lo más sensible e íntimo de sus sentimientos y creencias. Pero es dable destacar que frente a los delitos de lesa humanidad que cometió, existieron otros sacerdotes católicos, auténticos mártires que sufrieron y murieron por la fidelidad a los principios evangélicos, más allá de la indiferencia y complicidad de sus obispos con la dictadura. .

     Finalizado el juicio el Episcopado manifestó conmoción y dolor por los sucesos, proclamándolos a través de un texto escueto, endeble y desproporcionado frente a la magnitud de los hechos y más aún cuando en el alegato, el sacerdote no dejó entrever signo alguno de culpa o arrepentimiento.

     Al escribir este artículo no quise tomar los aspectos relevantes del juicio, que son públicos y notorios, sino tomar la figura biográfica de Von Wernich, a mi entender no se trata de un monstruo sino una figura más compleja, más trágica, residen en él la fatal combinación de sus aspiraciones espirituales en conflicto con una ambición de poder y control. No es un retrato del mal, sino una fatal fractura moral, una separación extrema entre la autoridad y el amor cristiano. La resultante fue la complicidad con la dictadura y la violencia en la que participó.

     Ha llegado la hora de reconocer la reciente historia del pasado, buscar un manto pacificador para que las víctimas de ambos bandos descansen en paz y con el que los argentinos nos cobijemos en la búsqueda de progreso, dejando atrás el odio que solo alimenta las ambiciones políticas.

    Guillermo Vadillo

    
Material de consulta
Diarios NACIÓN y CLARÍN
La iglesia y la dictadura – Emilio F. Miglione

 

VERSIÓN IMPRESA

 

 ENCUESTA
¿que opinas sobre los próximos aumentos que se aplicaran en 2018?
Es justo
Injusto
Votar  Ver resultados  Opiná:Foro
 
 AUSPICIANTES

 

 
 
 Mas Noticias
Administrador del Sitio: Jairo Valencia
Director: José Valencia    Relacionista: Luis Molina E.    Diseño y Programación Web: Diosquez Fernando
Tel: (54-11) 44552022 |  Dirección: Blasco Ibañez 1846 Distrito de San Miguel, Provincia de Buenos Aires, Republica Argentina.  |  E-Mail: info@aquilanoticia.com
www.aquilanoticia.com, Todos los derechos Reservados , Prohibida su reproducción parcial o total sin la autorización de aquilanoticia.com